A los menores se les debe enseñar a:
- No ingerir alimentos cargados de azúcar. Los menores tienen que aprender que los
caramelos, los helados, galletas y pasteles cargados de azúcar deben
ingerirse solo en ocasiones especiales y no a diario, ya que el azúcar
alimenta a las bacterias que provocan caries.
- Evitar las sodas. “El peor enemigo de sus dientes son las
sodas”, señala el dentista. “Como padres, hay que evitar que los hijos
consuman esas bebidas burbujeantes y azucaradas, ofreciéndoles
alternativas como agua con sabor o jugos de frutas naturales sin
endulzantes”.
- Cepillarse a diario los dientes. Desde muy temprana edad se debe
inculcarle al menor el hábito rutinario de lavarse los dientes, al menos
dos veces al día (al acostarse y levantarse). Para ello se tiene en el
mercado cepillos de dientes y pastas dentales para ser usadas de acuerdo
con la edad. Este lavado de dientes debe incluir el uso de la seda
dental y del enjuague bucal a la medida que el menor crece.
“La actividad debe ser divertida”, “Mientras se les
enseña cómo lavarse bien los dientes se les puede cantar una canción u
ofrecerles incentivos que los mantendrán entusiasmados hasta que adopten la
rutina”.
Es
responsabilidad de los padres inculcarle a sus hijos la buena higiene bucal
para que tengan unos dientes saludables toda una vida.

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