El baño diario es un hábito de
higiene personal que se debe inculcar desde los primeros días de vida, ya que
la piel (el organismo más grande del cuerpo) juega un papel importante en la
protección o el contagio de las enfermedades cuando se mantiene limpia o sucia,
respectivamente.
El menor debe aprender que con el baño diario —ya
sea en la noche antes de ir a la cama o en la mañana antes de salir de casa—
remueve del cuerpo el mugre, el polvo y los contaminantes ambientales que
pueden contener gérmenes o bacterias que lo enferman.
Con
el baño diario se remueve de la piel el mugre, el polvo y los contaminantes
ambientales que pueden enfermar.




